Choose wisely.
9:17 AM
Tengo tiempo siguiendo a una astróloga experta en
coaching que en redes sociales es conocida como @Mia_astral (IG)… Si bien siempre he
estado intrigada por el tema de los astros y cómo influyen en nuestra conducta,
nunca he dejado que eso marque mi vida y mis acciones diarias, al final, por
muchas alineaciones planetarias y estelares que existan, son nuestras decisiones
las que hacen nuestro camino.
Mia tiene una manera especialmente particular de compartir sus conocimientos;
no es decirte que hacer, ni de qué color vestir, ni predecir tu futuro, es ver
más allá para entender como el “cosmos” influye en tus pensamientos y emociones,
como debes conseguir tu centro y
mantener el foco de lo que quieres (que no siempre es lo mismo que lo que
necesitas).
Realmente
empecé a prestarle mayor a las palabras de Mia hace un mes y algunos días
cuando necesitaba palabras de aliento por una situación personal… y vaya que me
alentaron.
Todo empezó
tratando de entender Mercurio Retrogrado… Ahí íbamos bien, y de repente apareció
el –Ajá moment- con 7 palabras que me abrieron el camino: UNA VEZ CONSCIENTE NO
PUEDES SER INDIFERENTE.
¿Pero
consciente de que? ¿De lo que quiero? ¿De lo que necesito? No, no, simplemente
entender que:
"Cada quien hace lo mejor que
puede según su nivel de consciencia" y “una vez que entiendes, que cada quien actúa de acuerdo a lo que entiende, la
vida se simplifica. No es tu trabajo que otros estén a tu nivel. Tu
trabajo es entender y aprender a convivir, con aquellos que vibran contigo al
unísono”.
Ok, realmente
es Mindblowing, debo reconocerlo.
Pero es también liberador… entonces el problema no soy yo, ahora todo toma
sentido; el problema no es que hice o deje de hacer, el problema no es que pude
haber mejorado, ni que rasgo de mi tenía que cambiar… El problema no es de culpas,
ni de resentimientos, ni de “cómo es posible que” no… El problema es muy
simple, tan simple que da risa… no
vibramos al unísono.
Y ¿por qué no
era obvio? ¿Por qué no lo ves venir? Porque no querías verlo. Sigue siendo súper
simple. Es una virtud hermosa, querer ver siempre lo mejor de la vida, de las
personas… buscarles su lado positivo y aferrarse a el, y así debe ser, pero no
puedes ser miope… también hay que aprender a ver las cosas que están más cerca,
las que no son tan rosadas y que merecen también tu atención.
Aprender a
ver que no estás en la misma sintonía, ni persiguiendo lo mismos objetivos, ni
mirando en la misma dirección… y si descubres eso ¿qué haces? Es fácil decirlo
y terrible hacerlo: Suelta.
Suelta, libera, deja ir, move on, keep walking… ¿Qué sentido tiene aferrarse de algo
(alguien) que no está aferrado a ti? ¿Por qué sigues en ese trabajo que no va
contigo, si tienes un mundo de posibilidades? ¿Por qué sigues en esa relación
con alguien que no está dispuesto(a) a seguirla contigo? ¿Qué lamentas? ¿Qué se
acabó? Si, se acabó, la idea es horrible, desgarradora, y quema, y duele, y
arde, y pica, pero créeme que es mejor soltar, porque cuando entiendes que tú
eres la persona que evolucionó y que ese (lugar, persona) ya no te empuja a
crecer… ¿Por qué sigues allí? ¿Por qué te estancas?.
Larga
historia hecha corta: La vida dura un ratito, deja ir, y mientras tanto, apréndeTE,
conóceTE, quiéreTE, ámaTE, se trata de ti y de más nadie! Y sólo tú tienes el
poder de hacer tu vida tan feliz o miserable como quieres que sea, choose wisely.

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